Faro y semáforo de Fisterra

Faro y semáforo de Fisterra

El de Finisterre es el faro más occidental de Europa, y probablemente uno de los más visitados del continente, por esta condición y por su vinculación al Camino de Santiago, del cual se considera hoy que es su punto final.
Además del faro, construido en 1853 y, dada la peligrosidad de estas costas, visible desde el mar a más de 50 kilómetros, existen otros elementos interesantes, especialmente dos edificios vecinos: la sirena y el semáforo.
La sirena entró en funcionamiento en 1889, con el fin de complementar al faro en los días de escasa visibilidad, emitiendo series de sonidos audibles a más de 40 kilómetros de distancia, de ahí el sobrenombre de la "vaca de Fisterra".
Y el semáforo, situado en una pequeña elevación inmediata al faro y construido en 1879, cuya misión eran las comunicaciones, por medios ópticos, entre mar y tierra. Al igual que ocurre en otros semáforos, como el de Bares, hoy en día está rehabilitado como hotel.
Poco antes de llegar al faro, por la carretera, se puede acceder al vecino Mirador de O Solpor, con magníficas vistas del mar, la ría y del Monte Pindo.

Acceso

El acceso al faro desde la localidad de Fisterra siguiendo la AC-550, es directo y está bien señalizado.