Torre de Hércules

Torre de Hércules

Declarada Bien de Interés Cultural desde 1931, la Torre de Hércules ha sido incluida, en el año 2009, en la Lista del Patrimonio Mundial, por ser el único faro romano utilizado todavía para la señalización marítima, un valioso testimonio de los sistemas de navegación de la Antigüedad, y la prueba de la continuidad de la ruta marítima del Atlántico a lo largo de las diversas épocas históricas.
Bajo el nombre de Farum Brigantium, se estima que la construcción primitiva data del siglo I d.C., y aunque este faro monumental, de 55 metros de altura, ha sufrido numerosas renovaciones y adaptaciones funcionales a lo largo de sus historia, incluyendo una restauración en el siglo XVIII que es la que le ha dado su imagen actual, se ha preservado en su interior la estructura romana original, aunque ésta no sea visible exteriormente.

Acceso

Entorno urbano